
Por Jorge Soriano
Las tecnologías de la información han cambiado nuestra sociedad y consecuentemente nuestra forma de enfrentar el trabajo diario. En la actualidad, la mayoría de las empresas necesitan redes que estén capacitadas para conectar tanto a los empleados como a clientes, proveedores, etc., independientemente de donde se encuentren.
Uno de los pilares más importantes de las empresas modernas son sus redes IP y la eficiente gestión de las mismas. Esta gestión se realiza mediante soluciones de apilamiento de switches, que ofrecen la gestión de una sola dirección IP, además de ofrecer altos niveles de redundancia mediante dos vías: en primer lugar, se conectan todos los switches juntos a través de una arquitectura de apilamiento bi-direccional de alta velocidad que ofrece un gran rendimiento del backbone o cableado en una instalación de red de área local, pero también asegura que si uno de los switches falla dentro de la pila, los otros pueden seguir comunicándose entre sí. En segundo lugar, como esta pila de switches trabaja y se comunica con otros switches de la red como si fuesen uno, permite distribuir la comunicación a través de la pila hacia el switch central.
Los beneficios de un buen apilamiento pueden resumirse en: redundancia en toda la red, limitación del tiempo de inactividad debido a fallos en el switch o en la conexión y asegura la disponibilidad de la red y de la información.
También es importante la correcta transmisión de datos, que convierte a los switches en un punto fundamental de las redes que surten de información nuestros dispositivos. Así, cuantos más dispositivos tengamos, mayor será el número de cables y las incomodidades tanto funcionales como logísticas. Gracias a la tecnología PoE, se reducen estos problemas de cableado a la mitad, al permitir la transmisión de datos y suministro eléctrico a través de un único cable.
El switch se convierte así, no solo en el corazón que bombea los datos a través de una red, sino en el órgano que suministra energía eléctrica al resto de los dispositivos de la red, aunando las dos funciones más importantes de una WLAN: transmisión de datos y de energía. De esta manera, la tecnología PoE abre grandes posibilidades a la hora de alimentar dispositivos tales como cámaras de seguridad, puntos de acceso inalámbricos o dispositivos de voz sobre IP. Así pues, esta tecnología permite eliminar los costes de cableado eléctrico, reduciendo la inversión total de la instalación.
Otra prestación importante de las soluciones de switching es la calidad del servicio o QoS, que permite priorizar el tráfico de datos y asegurar una conexión fiable para las aplicaciones de Internet y VoIP. Las capacidades de gestión y QoS marcan la capa o layer en la que va a trabajar el switch.
Los switches no gestionables (para oficinas pequeñas) no son “inteligentes” y no pueden ser programados, con lo que el tráfico fluye sin alteraciones ni priorización; en cambio, los switches inteligentes permiten configurar QoS por puerto.
Algunos de los principales beneficios de los dispositivos de switching:
• Mejoran el servicio al cliente: actualmente los clientes esperan una respuesta rápida, además de servicios personalizados, al tratar con una empresa. Con estos dispositivos se garantiza el acceso permanente a la información, ayudando a mejorar la capacidad de respuesta.
• Aumentan la velocidad de acceso a la información: estos dispositivos permiten una mayor accesibilidad de la información en tiempo real, proporcionando una base sólida para la toma de decisiones.
• Permiten el uso compartido de aplicaciones: proporcionan a los empleados de una empresa el acceso a las aplicaciones corporativas, es decir, permite que, incluso aquellos que se encuentren en otras ubicaciones, puedan tener acceso a todas las aplicaciones, información y herramientas de la empresa. También proporciona el acceso a aplicaciones avanzadas y a servicios como VoIP y videoconferencias.
• Mejoran en la seguridad: con los switches conseguimos segmentar las redes con lo que un atacante sólo podrá alcanzar a un determinado grupo de usuarios, sin comprometer la seguridad de los servidores.
• Reduce los costes operativos: permite compartir el equipamiento de la oficina entre los distintos dispositivos para reducir costes, así como proporcionar acceso a Internet de alta velocidad.


